Falacias económicas

Leyendo la prensa internacional, en sus artículos que se refieren a Cuba, encuentro una noción, sitemática y ampliamente repetida por todos los medios, independientemente de nacionalidad, color político, amplitud de su alcance popular y demás. Cuando se habla de Cuba, es inevitable que se mencione, como al azar que “el salario promedio del cubano es de…” y ahí se menciona un número oscilante entre los $15 (los periódicos más conservadores) y $20 (los que nos llevan mejor).

Un nunca bien ponderado “periodista” del nunca bien ponderado “Diario de las Américas”, destrozó todas las nociones aritméticas básicas que tanto me costara aprender en la primaria y retó mis 5 años de estudios ingenieriles universitarios, cálculo y álgebra incluídos al afirmar que:

“El salario promedio en Cuba se reduce a unos 17 dólares al mes. Un médico recibe unos seiscientos pesos al mes o sea unos 15 dólares al tipo de cambio de 24 pesos por dólar o chavito, peso convertible CUC.” (Betancourt, Ernesto E.: “Las reformas de Raúl, Fidel debe haber muerto”, Diario de las Américas, 09/04/08)

Vamos a obviar que, con excepción de ciertos distritos del sacrosanto estado de Florida, en todo el universo conocido y lógico la multiplicación de 15 por 24 da comor resultado 360 que no 600. Vamos a partir de que es cierto que en Cuba, a nosotros los que ganamos $385, el salario no nos alcanza ni para empezar (cosa que no es desconocida para mucha gente en el mundo, a fin de cuentas, hay gente que, en París, o Londes o Washington o Tokio o el D.F. pasan los mismos apuros para  llegar a fin de mes). Vamos a dar por sentado todo eso, en todas partes del mundo hay gente que se la pasa holgada y gente que no.

Sin embargo, la economía también tiene sus falacias y una de ellas es precisamente la de confundir nominal con real. Evidentemente, lo que a bombo y platillo se difunde sobre el salario nominal de los cubanos es cierto: entre: $15 y $20 según el cambio. Lo que se obvia de forma flagrante y sistemática, es el verdadero poder de compra de esos $20, lo que verdaderamente se puede adquirir con ellos en el mercado cubano, dejando que cada cual utilice sus propias experiencias (a todas luces diferentes, dado el costo de la vida en las grandes ciudades del mundo desarrollado y no tanto) para determinarlo, con las malas interpretaciones que de ello se desprenden.

Por que, para empezar, los que intentan probar que en Cuba se estan viviendo penalidades sin nombre debido al bajo poder adquisitivo de los cubanos ¡que ganan $20 al mes! “olvidan” que en la capital (y utilizando la misma regla de conversión de $1 CUC por $25 MN) el transporte público cuesta 1,6 centavos (40 centavos MN, hagan uds mismos los cálculos) y un taxi particular, que es el medio de transporte más caro, cuesta 40 centavos.

Una entrada al cine en Cuba (cualquier cine) cuesta entre 4 y 8 centavos, al teatro entre 20 y 40 y a a los estadios de baseball 12 centavos, la Liga Mundial 8 centavos (los asientos, no las gradas de cemento).

Vamonos al sector alimentario, tan criticado en Cuba por aquellos que,dejando a un lado las necesidades de tantos en países del tercer mundo, defienden los derechos de los “pobres cubanos que mueren de hambre”. Vamos a la vilipendiada libreta de abastecimientos que nunca es mencionada en ningún medio sin que se llame la atención sobre el hecho de que “solo alcanza para vivir la mitad del mes”. Bueno, tienen razón, y creo que hasta son bastante optimistas al respecto, pero eso no debería ser mencionado sin incluir también una referencia al hecho de que esta libreta constituye un fuerte subsidio por parte del gobierno (se calcula que le cuesta 600 millones de dólares al año, el 30% de los ingresos que se perciben por el turismo) y quisiera saber cuantos gobiernos de cualquier parte del mundo le dar a todos sus ciudadanos comída para 15 días y artículos de aseo e higiene por menos de $3, sin siquiera hacer distinciones  respecto a los ingresos que perciben. Lo que deberían reprocharle al gobierno cubano, los partidarios del capitalismo más eficiente, es su dilapidación indiscriminada de los recursos del estado, su desperdicio y sus criterios relajados para otorgar ayuda gubernamental (de hecho creo que algo así, relativo a la asistencia social, está incluído en el “Informe para la Asistencia a una Cuba Libre” del 2004).

No voy a darles el habitual discurso semidemagogo sobre Salud y Educación gratuitas (aunque debería hacerlo) ni voy a debatir sobre televisores pandas y refrigeradores haier. Vamos a hablar del mercado agropecuario, al que algunos medios, por desconocimiento o error o mala intención situan entre los productos que se comercializan en CUC (como sucede en Farber, Samuel: “Life after Fidel”, Foreign Policy in Focus, 07/05/2008).

Algunos precios, ilustrativos y sacados de mis propias experiencias de compra sabatina en el agromercado de Ave. Santa Catalina y Czda de 10 de octubre, municipio 10 de Octubre, Ciudad Habana.

Arroz: 12 centavos la libra (que está caro)
Tomate: 8 centavos la libra (que está bastante barato, en otros lugares se consigue por más)
Pepino: 8 centavos
habichuelas: 20 centavos el mazo.

No voy a aburrirlos con la enumeración, vamos a la proteína que es lo que más abruma al cubano promedio. La carne de cerdo es la más cara y cuesta $1,40 la libra (un asesinato a sangre fría) el pollo ahumado, que es el que se consigue a $0.92, he comprado jamonada en $0,62 y hasta en $0,56 aunque la mayor parte de las veces uno se encuentra la de mejor calidad a $0,80, los huevos a 6 centavos cada uno.

Las conclusiones que pueden extraerse de este breve paseo por el agro no retan lo dicho por las entidades de Naciones Unidas que realizan estudios sobre Cuba, tampoco CEPAL y ni siquiera contradicen al sentido común colectivo de los cubanos que casi invariablemente reconocen que en este país: “nadie se muere de hambre”.

Por supuesto, eso sería imposible de entender para alguien que teniendo como standar los precios de los productos en Madrid intente descifrar el modo de vida en La Habana. Otra de esas falacias…


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2 Responses to “Falacias económicas”

  1. hum… es cierto lo que dices, pero incurres en el mismo error, no dices toda la verdad:
    ¿ cuánto cuesta un desodorante?
    una vez que se te acabe el medio litro de aceite de la bodega ¿ cuánto debes pagar por una botella en cuc?
    una vez que se acaban los jabones de la bodega(¿ dan jabones en la tuya?, en la de por mi casa hace rato que no los veo pasar) ¿ cuánto cuestan en cuc?
    … y etc.
    Además el hecho de que el gobierno nos ayude a sobrevivir no basta, el problema es que nos obliga a quedarnos ahí, no hay verdaderas oportunidades de progreso financiero(oportunidades legales).
    “No morirse de hambre” no es suficiente: ¿por qué ni siquiera un director de empresa tiene dinero suficiente para comprarse un celular? ¿por qué tiene que esperar a que le otorguen uno?
    Eso no es consumismo, estamos en el siglo XXI, tener carro, computadora y celular son cosas cotidianas, o que deberían serlo, y el hecho de que mucha gente en el resto del mundo no pueda pagárselo no me vale, hablamos de cuba.
    ¿ Qué me dices de el hecho de que con 27 años y un buen trabajo un joven cubano esté obligado a vivir con sus padres, o suegros, pues un alquiler de 40 cuc(ridículamente barato comparado con el resto del mundo) es inaccesible a su bolsillo, además de ilegal?
    Esos números que presentas son una pequeña parte de la vida cotidiana, la libreta solo es lo que debe ser, una ayuda extra. A nadie se le ocurre decir, espero, que se supone que vivamos de la libreta, pues no da ¿ y los demás alimentos y artículos? te olvidaste hablar de ropa y zapatos, estos últimos no los venden en las tiendas de ropa reciclada.
    La vida, tu lo sabes, es mucho más amplia que un poco de carne a la semana, y algunas verduras.
    Por otra parte creo que el gran problema de los salarios es simplemente que la mayoría de las empresas cubanas no tienen suficiente dinero como para pagar más, aun cuando ya tienen permiso de subir salarios según estimen conveniente. La principal razón de que nuestra economía doméstica sea un desastre ha sido la mala gestión y el centralismo asfixiante, y un poco del bloqueo, que no permite que el estado nos apadrine un poco mejor, pero espero que estés de acuerdo en que el apadrinamiento solo produce pereza, no progreso.

  2. Un cuabano desilucionado Says:

    Estoy 100% de acuerdo con Miguel. Soy un joven ingeniero con un salario envidiable para los estándares en Cuba, 355 pesos y alrededor de 40 CUC de estímulo y no me alcanza ni para amarrar la chiva como decimos en nuestra isla. Y no tengo hijos.

    Tengo que agregar que también hay que repara la casa o apartamento y eso si no tiene ningún tipo de compensación por parte del estado porque cuando vas al Poder Popular te dicen que si pero que no tiene para darte, no regalado, bien pagado cemento, arena, recebo, soladuras de techo, etc. Que en mi caso es con lo que mas he tenido problemas ya que tuve que reparar casi capitalmente el techo de mi morada y todo fue comprado por la calle y el cemento a 7 CUC!!!!! y no un saco. Hagan cálculos solo en cemento para casi 200 metros cuadrados de azotea.

    En fin para poder decir todo lo y cuanto quisiera necesitaría mucho tiempo y palabras. Esto es solo un grano mas de arena.

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